Preguntas Frecuentes

RESPUETA ODR
Para obtener su nombre de usuario y contraseña en E-CAM Santiago, es necesario que acredite tener poder sobre la causa de que se trate, con el objeto de que la persona a cargo de su caso (Unidad de Arbitraje o Unidad de Mediación) proceda a la creación de su perfil de usuario y asociación al expediente electrónico.
El 29 de mayo de 2020, el CAM Santiago renovó sus medidas de funcionamiento a distancia a través del Comunicado de Funcionamiento N° 2/2020. En el comunicado se abarca la atención al público, las solicitudes y consultas en línea, la presentación de escritos a través de E-CAM Santiago y la realización de audiencia a distancia. Además, se explica nuestro funcionamiento en los últimos meses en línea con la  Ley N° 21.226 y se catastran las medidas que han tomado los tribunales ordinarios, los tribunales especiales y las principales instituciones arbitrales extranjeras.
En nuestro caso, lo correcto es decir el CAM Santiago, ya que CAM es la sigla de Centro de Arbitraje y Mediación (CAM). Por su parte, Santiago hace referencia a la Cámara de Comercio de Santiago, cuya sigla institucional es CCS.
Los abogados de las unidades de tramitación del CAM Santiago (conocidos en otros países como administradores o case managers) conforman un equipo profesional que vela por el correcto funcionamiento de nuestros servicios de arbitraje, mediación y dispute boards, y trabaja apoyando a las partes, a sus abogados, a los árbitros y a los mediadores a lo largo de nuestros procedimientos. Estos abogados son un puente de conexión entre los intervinientes de los casos administrados por el CAM Santiago y, dentro de sus funciones, coordinan las audiencias presenciales o virtuales, los expedientes electrónicos y presencia de los intervinientes en E-CAM Santiago y las comunicaciones válidas entre las partes, sus abogados, los árbitros y los mediadores.
En nuestro país las prácticas profesionales para los egresados de Derecho están a cargo de la Corporación de Asistencia Judicial del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y se pueden realizar en una de sus unidades o en las instituciones públicas que tienen convenios vigentes con la CAJ. De otro lado, a diferencia de los estudios jurídicos y otras instituciones, al ser una entidad administradora de métodos adecuados de resolución pacífica de conflictos, el CAM Santiago no cuenta con procuradores, ya que las funciones jurídicas son ejercidas por los abogados de las Unidades de Arbitraje, Mediación y ODR, las Direcciones y la Oficina de Estudios y Relaciones Internacionales.
No obstante lo anterior, contamos con un programa de pasantías destinado a egresados y estudiantes de pregrado y postgrado en Derecho, adscritos a las Universidades y entidades con las que hemos firmado convenios institucionales a nivel nacional e internacional.
La mediación es un procedimiento mediante el cual las partes buscan llegar a un arreglo amistoso con la asistencia de un tercero (el mediador), que permite a las personas naturales y jurídicas contar con una alternativa rápida, económica y eficaz para resolver sus controversias, pudiendo alcanzar acuerdos satisfactorios y protegiendo, a su vez, las relaciones comerciales y personales. Hay distintos mecanismos para resolver conflictos jurídicos. Algunos son “confrontacionales” o contenciosos, lo que implica que ambas partes deben enfrentarse, ya sea en un juicio o en un arbitraje, y probar los hechos en que fundan sus alegaciones, para que finalmente un tercero resuelva e imponga una decisión. La mediación, en cambio, es un espacio de diálogo en el que las partes en conflicto, se reúnen ante un mediador imparcial, quién guiará la conversación para trabajar un posible acuerdo que resuelva, y que recoja las propuestas de las partes. Este procedimiento es confidencial, de duración acotada en el tiempo, y exige que ambas partes cuenten con toda la información necesaria para adoptar decisiones respecto de la problemática que los vincula, así como también de las posibles soluciones.
En Chile este tipo de arbitraje se encuentra regulado a nivel legal en la Ley N° 19.971 sobre Arbitraje Comercial Internacional (2004), la que fue promovida en 2003 por el CAM Santiago y está basada en la Ley Modelo de la CNUDMI sobre Arbitraje Comercial Internacional (sin las enmiendas del año 2006). A su vez, el CAM Santiago cuenta con un Reglamento de Arbitraje Comercial Internacional desde el año 2006, cuyas disposiciones pueden ser modificadas por las partes a través del acta de la audiencia de fijación de bases del procedimiento.
Los conflictos en el ámbito civil y comercial pueden ser resueltos a través del diálogo, y ello implica para las partes menos costos, no solo económicos, sino que también de tiempo y de atención destinada a la resolución del problema. La mediación, a diferencia del juicio, permite mantener la relación personal y contractual entre las partes, o al menos, evitar un mayor deterioro. La mediación se vincula a la prevención de nuevos conflictos, porque al abordar el caso a través de este mecanismo adecuado de resolución pacífica de conflictos, las partes pueden reflexionar acerca de lo sucedido, y así tomar medidas que eviten su nueva ocurrencia. Finalmente, el trabajo colaborativo de ambas partes, genera mejores soluciones porque estas surgen de los propios involucrados y no son impuestas por un tercero.
El Reglamento Procesal de Arbitraje del CAM Santiago establece un plazo máximo de 6 meses para terminar un arbitraje, contado desde la notificación de la resolución que recae sobre la demanda. Este plazo puede ser prorrogado hasta por 6 meses más por el tribunal arbitral si así lo estima necesario (art. 4°).
En 2017 el CAM Santiago creó un grupo de Árbitros Jóvenes (AJ CAM Santiago), incorporando una lista especial de 22 profesionales menores de 40 años. Esta iniciativa busca brindar una resolución adecuada de conflictos en materias cuya cuantía no supere las 2000 UF, a través de un procedimiento abreviado que entrega celeridad, flexibilidad, inmediatez y reducción de costos asociados. Este grupo se orienta principalmente a la resolución de causas arbitrales de primera instancia, de carácter nacional y de menor cuantía.
En la legislación doméstica se puede distinguir entre el árbitro de derecho, el árbitro arbitrador o amigable componedor y el árbitro mixto. El árbitro de derecho falla con arreglo a la ley y se somete, tanto en la tramitación como en el pronunciamiento de la sentencia definitiva, a las reglas establecidas para los jueces ordinarios, según la naturaleza de la acción deducida. El árbitro arbitrador falla obedeciendo a lo que su prudencia y la equidad le dictaren, y no estará obligado a guardar en sus procedimientos y en su fallo otras reglas que las que las partes hayan expresado en el acto constitutivo del compromiso, y si éstas nada hubieren expresado, a las que se establecen para este caso en el Código de Procedimiento Civil. El árbitro mixto es aquél que tiene facultades de arbitrador en cuanto al procedimiento y de derecho en cuanto al fallo, limitándose a la aplicación estricta de la ley en el pronunciamiento de la sentencia definitiva.
Como enseña el profesor Cristián Maturana (Consejero del CAM Santiago), el arbitraje se puede clasificar desde diversos puntos de vista. Según la forma en que se administra el arbitraje y se designa el árbitro, el arbitraje puede ser institucional (en el caso del CAM Santiago) o ad hoc. Según la materia en que recae el arbitraje, este puede ser forzoso, prohibido o facultativo. Según la forma en que el árbitro resuelve el conflicto el arbitraje puede ser de derecho o de equidad.
Es el nombre coloquial con el que se designa en la práctica a la audiencia de fijación de bases del procedimiento, en que las partes y el árbitro acuerdan las normas de funcionamiento de un arbitraje sujeto al Reglamento Procesal de Arbitraje (para los arbitrajes nacionales) o al Reglamento de Arbitraje Comercial Internacional (para el caso de los arbitrajes internacionales).
El Dispute Board (o Junta de Resolución de Disputas) es un mecanismo adecuado de resolución temprana y pacífica de controversias que consiste en un panel de expertos independiente, conformado por 1 o 3 personas que asisten a las partes durante la vigencia y ejecución del contrato, solucionando disputas contractuales, a través de decisiones o recomendaciones.
Para acceder a nuestro servicio de arbitraje internacional, recomendamos incluir en su contrato nuestra cláusula modelo de arbitraje comercial internacional y hacer referencia al Reglamento de Arbitraje Comercial Internacional del CAM Santiago.
De acuerdo con el Reglamento Procesal de Arbitraje del CAM Santiago, no procede recurso alguno en contra de la sentencia definitiva, entendiéndose que las partes renuncian a todos aquellos recursos que por ley fueran renunciables, salvo que las partes expresamente pactaren la procedencia de recursos en su contra, sea para ante un tribunal arbitral de segunda instancia o para ante la Corte de Apelaciones correspondiente. En términos generales, si las partes pactan expresamente la procedencia de recursos: contra una sentencia arbitral se pueden interponer los recursos de apelación y de casación para ante el tribunal que habría conocido de ellos si se hubieran interpuesto en juicio ordinario. Sin embargo, el recurso de casación en el fondo no procede en caso alguno contra las sentencias de los árbitros arbitradores; y el recurso de apelación sólo procede contra dichas sentencias cuando las partes, en el instrumento en que constituyen el compromiso, expresaren que se reservan dicho recurso para ante otros árbitros del mismo carácter y designaren las personas que han de desempeñar este cargo.
El Centro de Arbitraje y Mediación (CAM) de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) cuenta con su propio Reglamento de Arbitraje Comercial Internacional. Además, de acuerdo con el artículo 1.2 del Reglamento de Arbitraje de la ICC, la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) es el único órgano autorizado a administrar arbitrajes bajo ese Reglamento.